Se podría decir que hoy ha sido la primera toma de contacto con la city. Después de escuchar en varias ocasiones el despertador, he decidido descansar un poco más para rendir bien andando por todas las calles a las que tenia que ir en busca de diferentes productoras. He desayunado fuerte y me echado a la calle para no parar de andar y terminar dando vueltas y no encontrar ninguna de las productoras que buscaba. Tras este duro golpe, he decidido comer en un Mcdonalds para seguir integrándome en la cultura londinense y descansar un poco. Tras comerme un menú Big Tasty, he llamado a una casita en Brixton para ir a verla mañana. Justo después he recibido la llamada del Pintxo con el que he quedado en Piccadilly para ir a la BBC, pero una vez allí me han aconsejado que deje de andar y de perder el tiempo y que envíe directamente los CV por e-mail. No me lo he tomado de ninguna forma pero en realidad me he quedado un poco seco, ya que es una forma un poco impersonal. Si así es la cosa habrá que echar horas enviando e-mails a todo lo que este relacionado con lo mío. Una vez terminada la búsqueda me he ido a Hammersmith a una tienda (para quitarme las penas) llamada T k max, donde hay ropa por cuenta y encima barata con ganas. El Pintxo y yo hemos hecho un pequeño desfalco y nos hemos pillaos un par de sudaderas y otras cuantas camisetas. Only 30 pounds! Una vez terminado el Shopping hemos cogido el metro para volver a casa y poder pegarme un duchazo y cenar algo mientras busco unas cuantas casas para llamar mañana y ver que se puede hacer…
Sólo llevo dos días pero con lo rápido que se me están pasando, me da la sensación que como siga así esto va a volar, pero supongo que dejare de verlo así cuando de verdad este puteado con algún curro que me tenga todo el día ocupado.
Siento no poder entretenerme en escribir más y mejor, sobre todo mejor… estoy echo polvo y es la una de la mañana y necesito dormir. Un abrazo muy grande a todos.
miércoles, 27 de enero de 2010
martes, 26 de enero de 2010
New life!
Bueno ya estoy en London. Parecía que nunca iba a llegar este día. La verdad es que al despertar esta mañana no me podía creer que todo fuese a empezar. Después de unas duras y afectivas despedidas, los nervios se han apoderado de mí y casi pierdo mi móvil con todos los números de la gente de aquí. Gracias a deus he recuperado mi teléfono después de volverme loco buscando por todos los controles. El vuelo ha sido increíble, despegar y aterrizar. Una vez que he aterrizado en Gatwick me hecho colega de un malagueño que lleva un año trabajando de cocinero en un restaurante japonés. La cosa es que me he enganchado a él para llegar hasta Victoria Station y una vez que hemos cogido el tren nos hemos puesto a hablar y le he contado que yo iba dirección Manor House, al igual que él. Lo mas gracioso de todo esto es que le he comentado que iba a la casa de un colega de Málaga (Pintxo) y por casualidades de la vida me ha comentado que él había vivido en una casa en la que ahora estaban viviendo 8 malagueños y que suponía que podía ser la casa a la que yo iba. Una vez que he llegado al barrio me ha indicado por donde estaba la casa y de camino he llamado al Pintxo y le preguntado si su casa era la Nº82 y así era. La verdad es que lo que me ha ocurrido sólo puede pasar en Londres, la ciudad donde hay más españoles que en nuestro propio país. Una vez acoplado en la casa y después cambiar la hora, me he puesto a buscar casas y curro por Internet para poder empezar mañana con algo visto. Sólo me queda espera a un dia nuevo y ver si mañana sigue la suerte de cara…
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Lo que creemos… Lo que queremos…Lo que deseamos…Lo que hacemos…
Como si de un guión se tratara, todo personaje empieza su historia en el momento que decide tomar las riendas de su vida. Antes de llegar hasta ese punto pasan minutos, horas, días, meses y años en los que reflexiona para descubrirse a si mismo. Una vez claro el rol que desempeña y con el afán de entender todo lo que le envuelve entra en contacto con algo mucho más complejo. Se dispone a comprender quienes son los que le rodean. Se plantea la duda, de si ellos, de quienes desconoce, llegan a plantearse las mismas preguntas que él mismo se hace. Al cruzar la mirada con cualquiera de ellos, siempre surge la pregunta ¿qué será de la vida de esa joven viajera?
Sin obtener respuesta, pero con la necesidad de saber más y más de aquellos que le hacen pensar, empieza a relacionarse y a saciar su curiosidad.
Una vez conscientes de sus dudas y que surgen ideas parecidas que empiezan a solucionar esas pequeñas incógnitas, el personaje se libera de esa incertidumbre de si será el único que piensa, siente y vive con las mismas ganas de comprender, qué es lo que sucede en su interior. Teniendo en cuenta las personalidades y los estados de ánimo de todos aquellos con los que interactúa, el personaje se percata que todo lo que atemoriza a un sujeto pierde su fuerza en el momento en el que deja de combatirlo. Por ello, este se libera con un simple acto concluyente, que lo liberar hasta el punto de llegar a entender que el problema y la duda la crea el ser humano, que es el único que se pone barreras a si mismo.
Sin obtener respuesta, pero con la necesidad de saber más y más de aquellos que le hacen pensar, empieza a relacionarse y a saciar su curiosidad.
Una vez conscientes de sus dudas y que surgen ideas parecidas que empiezan a solucionar esas pequeñas incógnitas, el personaje se libera de esa incertidumbre de si será el único que piensa, siente y vive con las mismas ganas de comprender, qué es lo que sucede en su interior. Teniendo en cuenta las personalidades y los estados de ánimo de todos aquellos con los que interactúa, el personaje se percata que todo lo que atemoriza a un sujeto pierde su fuerza en el momento en el que deja de combatirlo. Por ello, este se libera con un simple acto concluyente, que lo liberar hasta el punto de llegar a entender que el problema y la duda la crea el ser humano, que es el único que se pone barreras a si mismo.
martes, 15 de diciembre de 2009
Soñar despierto
El mundo está lleno de personas solitarias que buscan encontrar algo que les haga entender el significado de su existencia, otros tan solo piensan vivir la vida tal cual les ha tocado, sin plantearse en ningún momento si es importante encontrar algo más de lo que ya tienen para dar sentido a sus días. Tanto unos como otros sonreímos por diferentes motivos. Unos por ser felices sin más y otros porque creen haber encontrado ese algo por el que merecen sonreír. A todos, sin excepción nos crecen inquietudes, que al fin y al cabo nos hacen pensar si somos capaces de mas o menos, o simplemente de algo. Por mucho que los sueños se rompan y que el daño tarde en sanar siempre acabamos comprobando que las cosas cambian y que por mucho que creamos que no, todos podemos volver a empezar. Tarde o temprano vuelven a surgir nuevos retos. No debemos ser infieles a nuestros pensamientos, ni a nuestros deseos. Tenemos que arriesgar sin miedo al fracaso, al que dirán y sin mirar atrás. Muchos corazones tienen miedo de ser dañados de nuevo y otros por desgracia jamás supieron lo que era tener miedo de fracasar. Tenemos que valorar los sentimientos pero nunca con el fin de privarnos de lo que deseamos lograr. Debe ser uno de nuestros retos, el luchar por lo deseado, aunque no se vea el final. Todos en algún momento soñamos con la idea de intentar rozar las estrellas con los dedos o llegar avistar el final del horizonte del mar. Yo pienso que basta con despertar, para intentar conseguir aquello en lo que crees y que te haga sentir lo gratificante que es soñar.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Necrológica
Creo que debe ser mi primera entrada, ya que ha sido uno de los motivos por los que he decidido volver a escribir para compartir.
Álvaro Postigo López, un joven libre, honesto y justo, en el sentido más profundo de todas las palabras.
“Gordito”, te nos fuiste temprano; sabes que es una expresión típica, que expresa muy bien este trago amargo por el que estamos pasando. Tu familia y tus muchos amigos y amigas sentimos que te nos fuiste temprano, casi sin despedirte, sin decir adiós. Tu voz, tu silencio y tu sonrisa llenan ahora nuestros largos minutos en los que pensamos y le damos vueltas a todo lo que hemos vivido contigo.
En nuestro caso, tenemos la suerte de poder recordarte como un compañero y como amigo, único y ejemplar. La primera vez que te vimos, nadie se podía imaginar el potencial que contenías. Una vez que te conocimos, fuimos conscientes de que tu grandeza no solo era física. Eras grande, gordinflón y una excelente persona. No había un mejor compañero que tú. Eras el mejor estudiante del curso y a la vez el más revoltoso. Siempre encontrabas el momento de hacer una gracia o simplemente de contagiarnos tu risa. Como si no fuese suficiente, un día descubrimos tus cualidades como músico. Con lo rudo que podías llegar a ser para otras cosas, nadie se podía creer que una persona con esos dedazos y esas manazas pudiera sacarle un sonido tan dulce a instrumento tan delicado como el violín. Tocabas con sentimiento y de una forma increíble. Desde aquel preciso instante y con el paso del tiempo, fuimos conscientes de que al terminar el colegio, tu decisión sería seguir ligado a ese difícil reto de vivir para la música. Con fuerza, entusiasmo y con la madurez que siempre demostraste, te adentraste en el mundo del flamenco.
Tu ambición y tu talento hicieron que todos presumiéramos de tener por amigo a uno de los mejores violinistas flamencos de málaga.
Una vez más, el destino sigue cumpliendo irremediablemente su camino. Hoy no podemos volver a reír contigo, ni podemos volver a soñar con tu sonido, solo nos queda conformarnos con lo mucho que nos dejas. Gracias a ti hemos aprendido que la vida hay que vivirla con libertad, sin miedos y con pasión.
Era un joven libre, antes que nada, libre y entregado a sus sueños, por eso el sol brilla hoy con más fuerza, la luz es más intensa y entre las estrellas de la noche el destacas entre las demás. Gracias infinitas por haber vivido.
Así era Álvaro grande por fuera y delicado por dentro.
Álvaro Postigo López, un joven libre, honesto y justo, en el sentido más profundo de todas las palabras.
“Gordito”, te nos fuiste temprano; sabes que es una expresión típica, que expresa muy bien este trago amargo por el que estamos pasando. Tu familia y tus muchos amigos y amigas sentimos que te nos fuiste temprano, casi sin despedirte, sin decir adiós. Tu voz, tu silencio y tu sonrisa llenan ahora nuestros largos minutos en los que pensamos y le damos vueltas a todo lo que hemos vivido contigo.
En nuestro caso, tenemos la suerte de poder recordarte como un compañero y como amigo, único y ejemplar. La primera vez que te vimos, nadie se podía imaginar el potencial que contenías. Una vez que te conocimos, fuimos conscientes de que tu grandeza no solo era física. Eras grande, gordinflón y una excelente persona. No había un mejor compañero que tú. Eras el mejor estudiante del curso y a la vez el más revoltoso. Siempre encontrabas el momento de hacer una gracia o simplemente de contagiarnos tu risa. Como si no fuese suficiente, un día descubrimos tus cualidades como músico. Con lo rudo que podías llegar a ser para otras cosas, nadie se podía creer que una persona con esos dedazos y esas manazas pudiera sacarle un sonido tan dulce a instrumento tan delicado como el violín. Tocabas con sentimiento y de una forma increíble. Desde aquel preciso instante y con el paso del tiempo, fuimos conscientes de que al terminar el colegio, tu decisión sería seguir ligado a ese difícil reto de vivir para la música. Con fuerza, entusiasmo y con la madurez que siempre demostraste, te adentraste en el mundo del flamenco.
Tu ambición y tu talento hicieron que todos presumiéramos de tener por amigo a uno de los mejores violinistas flamencos de málaga.
Una vez más, el destino sigue cumpliendo irremediablemente su camino. Hoy no podemos volver a reír contigo, ni podemos volver a soñar con tu sonido, solo nos queda conformarnos con lo mucho que nos dejas. Gracias a ti hemos aprendido que la vida hay que vivirla con libertad, sin miedos y con pasión.
Era un joven libre, antes que nada, libre y entregado a sus sueños, por eso el sol brilla hoy con más fuerza, la luz es más intensa y entre las estrellas de la noche el destacas entre las demás. Gracias infinitas por haber vivido.
Así era Álvaro grande por fuera y delicado por dentro.
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